COMO TE AMAS, TE HABLAS Y TE RELACIONAS
- Renatta Casale
- 2 jun 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 15 jun 2025

Si bien el amor trasciende el lenguaje y se ubica en el ritmo misterioso del silencio, amarnos y amar a otros modela la manera en que nos comunicamos y vivimos nuestras relaciones. Por eso vamos a explorar conceptos, miradas, que nos conecten con el amor desde una óptica expansiva, buscando resignificar nuestra historia y conocer a ese ser que somos cuando estamos con otros.
El biólogo chileno Humberto Maturana trajo al mundo La Biología del amor, un trabajo donde aborda el fenómeno del amar desde el punto de vista científico. El autor asegura que somos seres biológica y culturalmente amorosos. Estamos diseñados para acariciarnos. Los humanos somos los mamíferos que más tiempo pasamos al lado de nuestras madres para poder sobrevivir. Y esa naturaleza amorosa que nos caracteriza está reforzada por una derivación cultural que nos constituye y hace del amor el eje de la vida, a través de la familia.
El maestro Maturana define al amar como el reconocimiento del otro y de uno mismo como legítimos, en la relación. Para él, amar surge cuando me acepto a mí misma y acepto al otro en toda su humanidad. Sin mutilar partes nuestras o del otro, cautivas de nuestras expectativas.
¿Quién soy? ¿Qué hago aquí? ¿Cuál es mi propósito? ¿Con qué me comprometo? ¿Qué me gusta? ¿Qué me expande? ¿Qué me contrae? ¿Qué me conecta conmigo misma y qué me aleja? Entre muchas otras, son preguntas que necesitamos hacernos con frecuencia para mantenernos orbitando en conexión directa con la experiencia del amor.
El autoconocimiento es el elemento esencial para una sana relación con nosotras mismas. Esto, además, nos brinda la posibilidad de establecernos frente a otros desde nuestra dignidad, integridad y verdad. Y recibir a ese otro desde ese lugar, permitiéndole surgir completo y legítimo. Aceptar y aceptarnos no significa renunciar o imposibilitar espacios de encuentro. Por el contrario, teniendo toda la perspectiva en su más amplia expresión, podemos contar con más oportunidades para el encuentro o para negociar los aspectos que nos sean posibles. Mientras más nos reconocemos, más oportunidad tenemos de establecer nuestras prioridades, los espacios irrenunciables y otros donde podemos ser más flexibles.
Para muchos, la palabra reconocer es una de las más bellas del diccionario. Se trata de una palabra completa, sumamente curiosa, cuyo significado es el mismo de ida y vuelta cuando la leemos al revés: reconocer. Pero más allá del extraño caso de este hermoso palíndromo, es un acto de amor. Reconocernos es un proceso que empieza por estar dispuestas a jugárnosla por nosotras mismas. A dejar el miedo de que algo se mueva, alguien se vaya o todo cambie.
El amor propio es para valientes y corajudas, para quienes estamos en paz con la soledad e incluso la disfrutamos. Porque no hay movimiento y cambio interior sin que lo de afuera se transforme. Después de que se remueve la tierra, hay oportunidades para cultivar lo que verdaderamente somos. Basta ponerle los nutrientes necesarios al entorno, hidratar las ideas, la autenticidad del alma y maravillarnos de vernos crecer y florecer. Y sí, a veces amarse y cuidarse tiene principios complejos, pero una vez alcanzada esa relación con nosotras, todo fluye en la dirección correcta, porque el amor es nuestra única naturaleza. Y todo lo que empiece a relacionarse con esa versión íntegra de quienes somos, se adecua y maravilla. Sin poner resistencia. Danza de la misma manera que lo hace el viento con el árbol o la lluvia con la tierra. Se acaba la resistencia, la confrontación.
Amarse abre el camino para encontrar a quienes también se aman y crear con ellos relaciones amorosas donde todos florecen, donde la comunión surge de forma natural, la comunicación se da con nitidez y aunque haya diferencias, ninguna es lo suficientemente grande como para dejar de reconocer la grandeza de cada uno y de ambos cuando cuidan su unión.
PREGUNTAS REFLEXIVAS:
¿Consideras que hay alguna parte de ti o de tu historia personal que necesita de tu reconocimiento?
¿Qué necesitas darte a ti misma para sentirte profundamente amada?
¿Qué práctica te ayuda a conectar contigo en toda tu plenitud?
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¡Felicidades por haber concluido el tema! ¡Sigue adelante desarrollando tu comunicación personal!

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