LA EXPRESIÓN ES EL AULLIDO DEL SER HUMANO
- Renatta Casale
- 2 jun 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 15 jun 2025

Con la palabra nombramos. Eso es bastante poderoso. Eso necesitamos aprender cada día las mujeres, sobre todo las que crecimos escuchando en nuestro contexto social y cultural que “calladitas nos veíamos más bonitas”. Definitivamente no. No hay algo más cruel que guardar silencio por coacción. El único silencio que es hermoso y trascendente es el que hacemos por elección para viajar hacia adentro y reconocer quiénes somos. Descubrir cada centímetro de nuestro ser.
La expresión es el aullido del ser humano. Esta idea nos revela que hay un nivel expresivo superlativo y transformador.
Los perros ladran y su comunicación es hecha a partir del ladrido, pero el aullido nos informa sobre un nivel distinto de expresión. Cuando al perro no le basta el ladrido, cuando el perro no está generando comunicación a través del ladrido, incluso en un espacio de lo íntimo, de lo solitario, de lo singular, aúllan. Y eso pasa con la palabra cuando adquiere capacidad expresiva, cuando deja de ser comunicativa; cuando deja de ser informativa. Cuando decides comunicar algo, suceden unas cosas, pero cuando decides expresarlo, suceden otras, porque la expresión aparece desde un territorio creativo, individual, decisivo, en el que nos damos cuenta de que, como individuos, tenemos la responsabilidad de decir eso.
La expresión solo es expresión si es transformadora. Para ser expresión tiene que ser aullido. Y el aullido, recordemos esta imagen, transforma a nuestros perritos; los eriza, los reacomoda, los pone en una situación distinta, solitaria, íntima, singular y acrecienta. Representa la fuerza interior, el triunfo de la voluntad. En el momento en el que decidimos tomar la palabra y decir “yo tengo que usarla para esto”, aparece el aullido. ¿En qué parte del cuerpo está? Sin duda alguna, en la garganta, porque la expresión tiene que partir de una angustia y la palabra angustia viene de lo angosto, de lo que se cierra. ¿No es eso a lo que se parece a la garganta? Es necesario atravesar el miedo para que surja la expresión. El aullido; los ojos cerrados, la cabeza hacia arriba, el cuerpo erizado en una posición distinta a la de ladrar, a la de comunicar; tiene que aparecer con alguna conmoción. Y el miedo también pone en evidencia que lo que estamos mostrando nos genera vulnerabilidad, porque está saliendo de nuestra alma y está confesando verdades.
El aullido de la artista son sus obras; de la bailarina, el movimiento de su cuerpo. De la política, su discurso aguerrido y transformador. De la activista, su causa. De la madre, el abrazo y la contención. De la empresaria su crecimiento. En cada mujer que aúlla, a través de su obra y su creatividad, va naciendo un mundo más equilibrado. La expresión femenina hoy en día es la balanza, es el nuevo gran salto evolutivo para la humanidad. ¡No importa a qué te dediques o quién seas, tu expresión es poderosa y necesaria, no permitas que nos quedemos sin ella!
PREGUNTAS REFLEXIVAS:
¿Qué verdad profunda de tu ser ya no puedes callar, y qué acción puedes tomar hoy mismo para empezar a expresarla?
Si la expresión es tu "aullido" y es transformadora, ¿qué situación o relación en tu vida está esperando que liberes tu voz auténtica para que algo nuevo nazca?
Sabiendo que tu expresión femenina es poderosa y necesaria para un mundo más equilibrado, ¿cuál es tu primer paso concreto para dejar de guardarla y empezar a mostrarla con valentía?
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¡Felicidades por haber concluido el último tema del segundo módulo! ¡Sigue adelante. Llegó el momento de aprender sobre tu comunicación relacional!

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