NOMBRAR CON PODER NUESTROS MUNDOS FEMENINOS
- Renatta Casale
- 4 jun 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 15 jun 2025

Todos tenemos un mundo que nombrar. Ese mundo nombrado, ese universo, esa oportunidad de escuchar al otro nombrar su mundo, es la primera capacidad de expresión.
Nombrar nuestro mundo es atrevernos a compartir lo que sentimos y cómo lo sentimos, cómo hacemos cada cosa de forma particular. De qué manera elegimos preparar aquella vieja receta. Cuáles son nuestros rituales para cuidar las plantas, cuáles son nuestras preferencias, puntos de vista. Eso que nos sensibiliza o llena de coraje. Dónde están nuestras fronteras y cuál es la mirada que hace que nos quedemos sin ellas.
Nombrar nuestros mundos femeninos pasa por resignificar nuestra historia. Por revisar una y otra vez, con minuciosidad, el camino donde seguramente dejamos una versión nuestra sin ser expresada. Una conversación que no dimos. Un los paso que evitamos. Una puerta que no tocamos. Un instante que no nos permitimos vivir para no ser inadecuadas. Ahí, en esas pequeñas estrías del sendero, están bordadas partículas de nuestra expresión listas para ser liberadas.
¿Quién soy? No desde el rol, sino desde el sentir, desde el pálpito acelerado del corazón. ¿Qué me gusta? Desde la piel, la entrepierna, la panza, el coraje. ¿Qué quiero? Desde cada célula de mi cuerpo. ¿A qué me opongo? ¿Por qué? ¿Cuál es mi punto de vista? ¿Qué estoy haciendo acá? ¿Qué voy a provocar? Todo está dispuesto a ser domesticado por nuestra esencia, por nuestras elecciones, para recrearse como microclimas pintados de nuestros colores.
La palabra está dispuesta a ser usada para señalarlo todo y hacer de ese mundo que traemos nuestra más auténtica obra de arte.
Con la palabra podemos nombrar nuestra ciclicidad y decir “estoy menstruando”, “ovulando”. Podemos nombrar nuestra alegría, tristeza o la rabia “que cargo encima”. Todo lo podemos nombrar. Para que el mundo evolucione en la dirección correcta, las mujeres necesitamos nombrar abiertamente todo ese universo que distingue a la sensibilidad femenina. A todo. No solo al pedacito que nos han permitido para vendernos ropa apretada, zapatos de tacón alto y toneladas de maquillaje. Todo. Nuestros rituales. La sensibilidad necesaria. La sangre menstrual. Nuestros cambios permanentes. Nuestros dolores. Ideas. Pasiones. La forma de amar con audacia y ternura. La necesidad de estar en comunidad, de soltar la competencia que no nos corresponde. De vivir nuestra naturaleza salvaje creativa. Nuestra curiosidad. De poder movernos lento, suave. De mantener la conexión con la vida al ritmo de una caricia.
Cuando aprendemos a nombrar nuestros mundos con amor, cuando declaramos que amamos la integridad de nuestro ser, permitimos que surja la versión más grande de nosotras mismas.
DESARROLLA TU VOZ DE LÍDER

Pareciera que el Liderazgo es una competencia exclusiva de unos pocos, mayoritariamente hombres asociados al mundo de la política, las empresas y los negocios. Sin embargo, cuando las mujeres empezamos a tomar las riendas de la realidad en la que nos desempeñamos, desarrollamos la confianza como valor relacional y nos atrevemos a protagonizar nuestras vidas, es entonces cuando empieza a surgir un tipo de liderazgo creativo, femenino y posibilitador de nuevas realidades.
Lo extraordinario del liderazgo no es que sea una cosa rara, lo extraordinario del liderazgo es en quién se constituye alguien cuando se asume como líder. Lo extraordinario son el tipo de transformaciones, el tipo de compromiso y el tipo de juegos que asume.
¿En quién necesito constituirme para asumir mi vida y sus dinámicas desde el liderazgo? La única respuesta que me surge ante esta pregunta es: en la versión más auténtica y consciente de mí misma. Esa sabiduría y esa voz que surge del propio ser, es el camino de la mujer líder que crea su vida con bienestar. Es importante hacer consciente que si yo no asumo el liderazgo de mi vida lo va a hacer otro desde sus propios intereses.
La conexión con el propósito, hacer declaraciones y tejerse con otros, son las tres premisas esenciales para construir nuestra versión de líder.
Aportar de manera virtuosa a las comunidades a las que pertenecemos y compartir nuestra visión y puntos de vista son prácticas fundamentales. Hay un dicho popular en varios países latinoamericanos que dice “donde hay mujeres juntas, hay problemas seguros”; es parte de los juicios culturales que ya caducaron, que nuestra misma acción unificada y comprometida ha derribado.
Las mujeres juntas construimos comunidades, aportamos soluciones pacíficas e inteligentes. Las mujeres juntas cuidamos, protegemos los recursos y aportamos creatividad. Eso describe el liderazgo que necesitamos asumir paratransformar el mundo. Ese mundo que empezamos a gestar desde nuestros corazones, espacios de influencia y el poder de nuestras voces.
PREGUNTAS REFLEXIVAS:
Vuelve a leer el texto donde está el párrafo resaltado en color rosa. Haz una escritura expresiva de lo que te provocan esas preguntas y esas reflexiones.
¡Nombra tu mundo! Conecta con tu propósito y escribe sobre él. Transforma una idea en un proyecto. Ponle un nombre. Y contempla la expresión de tu creatividad.
¿Qué es eso que quieres expresar y estas dispuesta a asumir con responsabilidad y liderazgo todo lo que surja como consecuencia de ello?
COMPARTE Y COMENTA:
¡Felicidades por haber concluido el último tema y el último módulo de este Curso de Comunicación Femenina Consciente! Ha sido un camino maravilloso.
Gracias por tu constancia, aportes y por entregarte a esta aprendizaje poderoso y transformador. Es momento de compartir tu experiencia, tu voz, tus reflexiones y alentar a otras mujeres para que emopoderen su comunicación.
Te invito a escribir tu testimonio, pregunta o reflexión en aca abajo, en el área de comentarios.

Comentarios